En estas fechas que estamos en época de verano, todas las mujeres queremos lucir un bronceado unico y saludable, no solo por las ganas de perder la palidez que nos acompaña durante todo el invierno, sino por la sensación de bienestar que nos brinda ponernos ropa más comoda y muchas veces sensual con una piel cuidadosamente tostada.
Ahora, debemos tener mucho cuidado al exponernos a los rayos solares, ya que las capas de protección natural de la tierra se han ido debilitando y la radiación solar hoy en dias es más potente y cancerígena.
Aqui algunos consejos a tener en cuenta:
Procurar una correcta alimentación, repleta de frutas y verduras, estas contienen vitaminas y minerales que no solo ayudan a lucir una piel más fresca sino que también nos protegen del envejecimiento causado por los rayos del sol.
Aumentar el consumo de líquidos es necesario para ayudar a tu cuerpo a mantener una temperatura adecuada, además de lucir una piel fresca e hidratada.
Evitar la exposición solar en aquellas horas donde el sol parece estar mas fuerte, entre las 10:00 am. y las 3:00 pm., en este momento del día la radiación es muy intensa y por lo tanto dañina. Usa sombreros grandes, que además se ven muy glamorosos, y protégete con bloqueador de FPS de 45 en adelante.
Para todas las pieles: comiencen el verano usando como mínimo un protector solar con FPS 25, así permitirán brindarle un periodo de adaptación a la exposición y se irá bronceando paulatinamente. Aún estando recontra bronceada y habiendo casi terminado el verano, no dejes de usar bloqueador!
Si durante la exposición solar sientes irritación, comienzo de formación de ampollas o enrojecimiento súbito sal inmediatamente del sol. Tu piel puede estar reaccionando a algún compuesto y si continuas expuesta puede sufrir quemaduras graves o mancharte la piel.
Aquellas personas que presenten una herida en cicatrización, lo mejor es evitar la exposición solar para evitar una marca duradera. En todo caso utilizar pantalla solar en esa zona y recordar aplicarla continuamente durante la exposición.
Hay que tener en cuenta que el proceso de cuidado de la piel y un bronceado duradero no termina cuando te retiras de la playa. Tienes que enjuagarte la sal y la arena para evitar la deshidratación de la piel y humectar todo tu cuerpo. Lo mejor es encontrar cremas humectantes con antioxidantes y calmantes (ejemplo: gel de aloe con vitamina E).
Recuerda que no solo se trata de lucir una piel veraniega, sino irradiar seguridad y sensualidad. Esto es más sencillo si no spreocupamos sobretodo de nuestra salud.